jueves, 8 de mayo de 2014

AVE



El tren de alta voracidad española nos engulle en sus excesos milmillonarios, su metro de vía al doble o triple mortal del precio europeo, su lógica de manga ancha y vía estrecha, sus estaciones a desmano en terrenos recalificados al gusto de sus caciques. Un tsunami ecológico de alta inviabilidad, a velocidad de crucero para sus promotores económicos y políticos de nuestro via crucis. Había que ir muy rápido a cualquier rincón para cerrar negocios con maletín en todas partes. En especial los que nos levantaban el país al resto, para quedarse arriba una vez esquilmado y postrado ante su cruz, mangoneado y hundido. De la Ceca a La Meca, nos va sobre rieles. 











Versalles



Propietarios del país felicitan a Rajoy con palacio al fondo, excepto donantes reconocidos bajo la alfombra.  Versalles dicen que también en flor. Votad, votad, malditos. 








 


lunes, 5 de mayo de 2014

Medioevo



El ritmo de saltadores de valla y demás ilegales existenciales seguirá rondando este año esa avalancha que ronda los seis mil-siete mil anuales, inasumible para un país envejecido del que se marchan sus jóvenes y adultos a cientos de miles. De ahí que este gobierno rescate mentalidades de santa reconquista patrocinada por Santander-BBVA y resto de poderes feudales, cuya buena nueva difunden en calles, basurales y vertederos sus gamados ejércitos templarios y unitaristas de Cristo Rey, imprimiendo sacramentalmente a golpes de molino de viento nuestras cabezas de gigantes venidos a menos, pero sobre los hombros de enanos ilustres. De ahí el resurgir totémico, en este revival de los torneos medievales en nuestros pueblos y villas, inmejorable parque temático de la Marca España. Porque en el reino de Osborne los alanceados somos todos, nos promocionan en mantra liado a la cabeza los cárteles turísticos en la UE.
Y nada de Medioevo. Entero y mayormente indisoluble.











Recursivamente encarcelables



Desarticulados veinte tipos sin relación entre sí en la arriesgada Operación Araña en Twitter o Facebook, así llamada porque se limita a arañar apenas la superficie del esperpento sin fondo que todavía les cabe ejecutarnos hasta el fondo a la derecha, y por su heroico desafío al alto riesgo de ridículo hacia el que el líder supremo Fernández tantas muestras nos ha regalado de desprecio casi temerario. Sobre todo para terceros de color más oscuro armados de manos y pies a jirones, para los de ojos y bocas de sobra o los faltos de cariño en sus derrames cerebrales por estrés y desahucio añadido.
En este país de innovadores y emprendimiento privado de los fondos públicos, se trata de nuevo de ahondar en el leit motiv del ladrillo deconstruyendo país, ese desarrollismo franquista aún en desarrollo en autopistas quebradas hacia el cielo suizo: Anden ellos calientes y fórrese mi gente
Los negocios de seguridad y espionaje, siempre en manos de la ultraderecha como paradigma de fructífera colaboración de lo público-privado, cuyo guión convendría presentarse por duplicado, y que finaliza en monarca vendiendo armas en los principados petroleros para mejorar en secreto su imagen pública, ahora que no abate él directamente a los animalicos, siempre hallan la forma de reasignar tareas a sus esforzados operarios de la inteligencia por infiltración. Porque pese a las falaces conminaciones de la OCDE, este gobierno se preocupa del empleo y no escatima en trabajadores para reventar los derechos del resto.
Y ahora de pronto el irresponsable enaltecimiento del enaltecimiento. Y es que con esta actitud nuestra solo lograremos que no termine nunca. Me temo que jamás dejemos de segregar la inacabable telaraña antiterrorista de pandereta y derribo mientras no nos liberemos de la recursividad gramatical, que Nietzsche me perdone.













jueves, 1 de mayo de 2014

Tagore



1º de Mayo y último de Filipinas. Flor de ningún día, que ya nos quitaron el sayo en el ensayo. Y qué celebrar, si consiste en conmemorar en precario. Y cuánto que lamentar cada vez más débilmente, ahora que el coro acaba de perder 185.000 voces de una tacada en la última EPA trimestral, si otros seis millones se diluyen en la afonía social para terminar de alegrarle la Champions al atlético Rajoy y agrandarle las falacias a Montoro, para medírsela con el mundo mundial.
El día del tripalium los oferentes suelen deambular por centros comerciales y parques patrocinados la cerviz plegable al peor postor. Cifuentes nos desgrana una a una las uvas de la ira con cada campanada antisocial, porque ella en sí misma es un sol. Alguien nombra a los sindicatos. Ni su prolongada incorporación a la sepultada memoria histórica evita la detención del audaz por la policía política, por uso indebido de anacronismo en vía pública. Nostálgicos de cuánto trabajo nos daban las elites, que casi valían la pena sus masacres históricas. Hoy ni eso. Felicitemos a los chinos, dibuja El Roto. En Rusia o el sudeste asiático amanecen reivindicativos. Ya nos va quedando menos para alcanzar sus mismas condiciones, con permiso de los griegos.
Porque no todo es sombrío y catastrófico. En los ayuntamientos de la derecha se amortiguan gentilmente las luchas de clase mediante batallas de flores. Es innegable que este gobierno no renuncia a darle empleo indefinido a toda clase de vírgenes inmaculadas de toda verdad. Esperanza sin luces, sobre ruedas y de alta graduación, no debe cegarnos al destello estelar de tantas luces de esperanza, fe totalitaria y una pizca de caridad.