domingo, 29 de septiembre de 2013

El extranjero





Llueve en Nador. Desde el interior del café no sabe si es que se desmorona el cielo: en lo que a él respecta no existe diferencia en ese momento. Es el día sepulcral, lapidario -se dice- Es el maldito viento del Estrecho que siempre le desata la intemperie en sus alicientes más íntimos. Pedir un tercer té resultaría temerario, porque el brío ciego sin nada que morder termina por abrirle un hondo agujero emocional tantas veces. Sale en dirección al paseo marítimo, atraviesa los pasadizos de tiendas y esquiva los tenderetes recogidos a toda prisa de la abarrotada plaza. Se empapa en apenas un minuto, chorrea lluvia, las mangas largas empiezan a pesarle en los brazos. Cuando llega no queda nadie allí. Ni siquiera queda el mar detrás de la espesa cortina. Las barcazas del paseo turístico se bambolean contra la barandilla flotando en una indefinible nube gris, y el sonido reiterativo y furioso de los choques anuncia el ensordecedor ruido de helicópteros militares españoles que emergen del ojo del huracán, cuyos focos le señalan como el extranjero. Esta vez dispuesto a dejarse abatir por el primer argelino con el que se tope. 










lunes, 23 de septiembre de 2013

Munch





En primer plano, Wert promete entre abucheos en la Academia una asignatura de cine en secundaria. Fundido en negro. Primera lección: La plaga de ratas se extiende por la ciudad universitaria, escolar y cultural: Nosferatu se alza y reina al fin en las tinieblas. O cómo el ministro expresionista del clima prebélico, de la era del gran nihilismo y desesperación, reaviva el grito de Munch entre la población.










sábado, 21 de septiembre de 2013

Coaching





Como en el proverbio chino, el mejor encriptamiento para protegerse de la intrusión de la NSA y afines es dejar la puerta completamente abierta a las mil interpretaciones. Que hurguen si pueden en las metáforas y retruécanos, que expurguen la amenaza escurridiza y juguetona culebreando entre los distintos pisos semánticos, que se estrujen los bits hasta diagnosticar en qué nivel de alerta colocar esa sucesión de desvaríos no tan desencaminados. Todos los días le visitaban a centenares desde diversas partes del mundo, y se entregaba a impartir desinteresadamente cibertalleres de imaginación a las máquinas.










Billy the kid





Nuestros torturadores franquistas preferidos siguen viviendo entre nosotros, acusados por la justicia internacional pero protegidos desde las entrañas del Estado legado por el sangriento dictador. Al menos en adelante tendrán más rubor en nadar y guardar la ropa tan sucia en las mismas piscinas públicas en las que sus víctimas se bañan con sus hijos, o no podrán evitar airear cada vez en la panadería su personalizado retrato de Dorian Gray. Billy el Viejo no logrará sustraerse al golpeo con saña en la losa de sus riñones de parte del viejo Billy el Niño de la brigada político-social.











Doktor Faustus




Adorable Davos, que de la mano de Bono de U2 le canta anualmente al mundo entre lujo, ostentación, irrealidad y alevosía aquello de With or whithout you. El nobel de literatura tan grande como pequeñoburgués Thomas Mann le dedicó su gran obra La Montaña Mágica cuando lo que realmente quería escribir para la ocasión era su Doktor Faustus en honor a la más alta, enloquecida y suicida alquimia.










martes, 17 de septiembre de 2013

Cálculos





Nuestros pensionistas financiarán generosa y gratuitamente un rescate de 33.000 millones a la banca a fondo perdido, porque juegan mejor al tute que al dominó de las finanzas o la política; a cambio la banca responde a tanta prodigalidad bondadosa con la firme promesa de seguir estafando y ahogando con las preferentes y similares a muchos de ellos. Los expertos de la banca y el gobierno han decidido en general que la vejez o invalidez son insostenibles, mediante una tómbola de esotéricos cálculos en nuestros riñones pasto del negocio privado.