sábado, 21 de septiembre de 2013

Coaching





Como en el proverbio chino, el mejor encriptamiento para protegerse de la intrusión de la NSA y afines es dejar la puerta completamente abierta a las mil interpretaciones. Que hurguen si pueden en las metáforas y retruécanos, que expurguen la amenaza escurridiza y juguetona culebreando entre los distintos pisos semánticos, que se estrujen los bits hasta diagnosticar en qué nivel de alerta colocar esa sucesión de desvaríos no tan desencaminados. Todos los días le visitaban a centenares desde diversas partes del mundo, y se entregaba a impartir desinteresadamente cibertalleres de imaginación a las máquinas.










No hay comentarios:

Publicar un comentario