Las
exportaciones boyantes, la dicharachera movilidad exterior o las ganas de
largarse y formar un estado propio de tantos catalanes urgen a una actualizada
reforma constitucional -arden foros y blogs- en la que en adelante nos llamemos Expaña. El instituto Cervantes por su parte, que tampoco es manco, persiste en permanecer residiendo allá afuera, en homenaje a ese descendiente de judíos cuyo apellido porta de estandarte, al que el racismo castellano viejo por el contrario impidió salir de su miseria para ir a hacer las Américas, no hubiera acabado escribiendo Cien años de soledad o Juan Rulfo.
miércoles, 23 de octubre de 2013
viernes, 18 de octubre de 2013
Montreal
Oye, le había reclamado sorprendido Feynman al
otro Nobel Murray Gell-Mann cuando al fin descubrió que era Montreal la ciudad
de la que llevaba un rato hablándole, después de habérsela oído pronunciar al
menos diez veces en un afectado y rimbombante francés: ¿tú no crees que el lenguaje sirve para que la gente se comunique…?
Pero a fin de cuentas tampoco podíamos imaginar que imaginando partículas que viajan hacia atrás en el tiempo se pudiesen explicar tantas cosas profundas, por muy pragmática que resulte toda renormalización.
Pero a fin de cuentas tampoco podíamos imaginar que imaginando partículas que viajan hacia atrás en el tiempo se pudiesen explicar tantas cosas profundas, por muy pragmática que resulte toda renormalización.
La urraca
La urraca,
dadas sus tendencias cleptómanas y sus limitaciones contables, últimamente ratificadas
por los investigadores naturales, solo alcanza para una soberbia ópera bufa de
la última etapa alemana de Rossini, mejor
incluso que como burda metáfora clerical de los componentes de un gobierno ladro que desfilan testimonialmente por
los tribunales, desde Toledo a Estrasburgo, como exóticos indígenas de
costumbres inconmensurables con todo aquello, pobladores de un universo
incomunicable e intraducible. Como si vinieran de defenestrar en casa a
policías y jueces que se han atrevido a excavar en sus insondables negocios políticos, amén
de un ministro de Justicia que va logrando que una mano sostenga la balanza,
pero la de pagos, la otra mano se tape la nariz, y la venda caiga de los ojos
para ejercer de mordaza social.
El cuervo
El cuervo
de Poe siempre le había suscitado los más tiernos sentimientos. Su lealtad, su
saber estar eternamente a la vera del protagonista condenado, su obsesión
reiterativa anidando en la sima infinita, en el vértigo sin referentes ni asideros
del pecho –que hoy reconocemos y vivenciamos como el espacio exterior- y en general
su renacimiento asegurado con cada rebrote de romanticismo gótico en la cultura
popular, cronificado por las décadas de las décadas amén.
Los Reyes Magos debían serlo hasta un cierto punto, había razonado siempre, puesto que jamás lograron atraparle uno. Así es que se sacó los ojos.
Los Reyes Magos debían serlo hasta un cierto punto, había razonado siempre, puesto que jamás lograron atraparle uno. Así es que se sacó los ojos.
domingo, 13 de octubre de 2013
Selenitas
Entre las diez
noticias más leídas expuestas en la misma columna del periódico global, hay una
que dice que el FMI emplaza al gobierno
español a combatir el desempleo con urgencia, y hay otra en la que el
ministro Guindos afirma que leen los
informes del FMI pero el gobierno tiene su propia ruta. Cuántas veces la
verdad resplandece en la casualidad jocosa, contrapunto de los discursos
oficiales de tipo selenita.
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