jueves, 26 de diciembre de 2013

Viento



Fuertes vientos que matan y destrozan, sí, pero que nos abaratan la aportación eólica de la factura. Propietarios y oligarcas matan y destrozan, y nos la encarecen.
Queremos que nos gobierne el viento. 
Incluso convertirnos en parque eólico, a despecho de Sloterdijk.
Disiparles los beneficios en cada borrasca, anegarles los fondos de inmersión con cada tifón filipino, ahogar sus derivados en antártica derretida, tiznarles de negro Chevron las sucias manos en Ecuador, ahora que se arrancan entre ellos a dentelladas de tierra el petróleo. Incluido el ártico, que emerge del hielo recalentado en una guerra aún más fría.
Que nos gobiernen las hordas del clima. Pero asegurémonos de invitarles a la fiesta, aun traídos por los pelos. De despedida y sorpresa.












Banquete




En el interior de cada cosa o situación late una idea. Ajuste la lente, señor pensante.
Cada paso, una reverberación y distorsión de eternidad. Siempre lo mismo recreándose incesante en un caleidoscopio infinito.
En el fulcro intemporal se genera el sentido. Mediante violento impacto se esparce y diversifica por los laberintos de experiencia, por el enramado de sensaciones que tejen ese bosque tupido de lo real que no dejan ver sus arbóreos apremios.
Aquellos originales paradigmáticos que Platón sitúa en el origen del tiempo, allí donde todo se explica en un único golpe de vista. De lo cual el resto es ya memoria, eco, profusión articulada por cuyos canales se distribuye su savia de estallido primordial. Nostálgica y dolorosamente carente de sí misma en una torturada lejanía atada en corto, descoyuntada de contradicciones supremas.
Despojándose en cadena perpetua las cosas, capa a capa, de su próspera e inestable irrealidad.
Qué cosas me hará decir por escrito este chico, se encogía Sócrates de hombros con el ánimo sereno aquella radiante mañana tras el banquete.













martes, 24 de diciembre de 2013

Villancico




Huxley se balanceaba sobre la tela lisérgica de una araña, y como veía que resistía, escribía para llamar a otro nigromante. Etcétera. La canción se extiende y diversifica por cada uno de los infinitos rincones fractales ad nauseam, de modo que no la perseguiremos. Pero Huxley logró una sugerente literatura fenomenológica al respecto, qué gloriosa experiencia cabe, no obstante tanto lapislázuli. Sale a la calle a despejarse de la lectura y se topa con el intenso clima navideño que Levi-Strauss tildara de nuestros propios potlachts destructivos, y piensa por un momento que se le ha contagiado el efecto a través de la lectura y que el cuadro dantesco de compraventa incesante del vínculo social entre guirnaldas solo bulle en sus recuerdos más profundos, y no ahí delante. ¿Cortesía del genio maligno cartesiano entregado a bajos menesteres? Puesto que deambula por callejas laberínticas de un Fez instantáneamente nevado.
Importando deslumbrantes brumas míticas de vergeles imaginados, recreaciones en impostura colectiva de lo que nunca fue, y menos aún tan glorioso, enfrente de este desarbolado pero resiliente puestecillo de especias orientales. Solo así alcanza a disfrutar la fiesta del chivo, cual rey mago. 











domingo, 22 de diciembre de 2013

Belén




Este año irá del niño Jesús y familia desahuciados del portal, pastores y bueyes en pleno éxodo a través del desierto, y una tarifa de estrella astronómica. Ni que decir que el supuesto del embarazo impuesto a la madre no habría pasado el filtro de esta Ley de Gallardón ni de milagro, y que los reyes magos andarán desimputándose del tráfico de influencias, minerales y otros presentes en contabilidad b que nos llenan de orgullo y satisfacción.












sábado, 21 de diciembre de 2013

Abortos




El gobierno le quitará la calefacción a los pobres en el crudo invierno de nuestro descontento, y para compensarlo crea desde hace semanas un estado caótico de indeterminación que oscila entre la brutal subida de estos años y una subasta que encarecerá la tarifa de nuevo un 11%. Algo que primero anuncia, luego borra el tuit, y luego negará haberlo borrado. Rato sale al menos mediáticamente indemne de esta estafa acumulativa, la del arcano déficit de tarifa eléctrica que se inventó para expoliarnos desde el Estado al servicio del oligopolio.
Tanta indecisión se equilibra en contrapartida con la premura y determinación con que han paralizado en el Constitucional el decreto andaluz antidesahucios y devuelven a la calle a miles de familias; como les ocurre a otras miles cuya vivienda social en Madrid ha sido vendida a fondos buitre extranjeros. O con la que se lanzan a reprimir y castigar democracia. O a domar ovarios irreverentes e imponer embarazos no deseados como ineludibles cadenas perpetuas para mujeres pobres, de vuelta al proletariado. Hay que defender piadosamente los derechos del nasciturus con malformaciones, aprovechando que se aborta definitivamente la Ley de Dependencia.
Gallardón convence a las manifestantes de la necesidad del aborto retroactivo para algunos ministros. Y cuando al fin el gobierno asustado les chafa la subasta, las eléctricas están que echan chispas. Por ver si son los rosarios en los ovarios o es la tormenta eléctrica de intemperie sobre los pobres, generada por bastante más inepcia política que la contratada por los votantes, lo que termine de minar lo ya largamente insostenible. Algo que justifique las caras tanquetas antidisturbios a chorros de agua, recién adquiridas, con que Interior apuesta por resolver los problemas de limpieza de las calles de Madrid.