jueves, 13 de febrero de 2014

Credo



El jardinero fiel de Rajoy y pregonero fuel del Prestige garantiza el comportamiento impecable de los agentes sin haber visto la parte censurada del vídeo: ¿o no ha quedado claro que se trataba de la versión para tontos? Muy verosímil: ¡para qué pelotas iba a mirar ese vídeo el director general! Como nadie pone hoy día la mano en el agua bendita por que no se filtre finalmente, se ve que mejor no haberlo visto. El Ministro Fernández-Díaz asegura que ninguno de los quince muertos presentaba impacto sin haber examinado a trece de ellos, en aguas y profundidades tan extranjeras a la empatía de ambos que no han ofrendado un solo pésame. De nuevo cuestión de fe, y algo menos de caridad o esperanza de aclaración. ¿A quiénes vamos a creer, a la información que nos escamotean tras sus tropecientas versiones falsas o a ellos? Con los ojos cerrados y sin asomo de duda, a Groucho Marx. Credo quia absurdum est.










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