martes, 30 de julio de 2013

Drones




Un avión cargado de gente mundialmente reconocida haciendo de escudo humano de Winston Smith, al que hay que proteger de las redes del imperio en red en su atribulado viaje en avión como refugiado político a duras penas. Entretanto los drones del Gran Hermano nunca cejan en rastrear hasta el último rincón de nuestras mentes. Suerte que no le pilló adormilado y logró detectarlo antes de que soltara su carga tóxica en alguna región sensible de su hipocampo: lo atrapó con unas minúsculas pinzas de laboratorio y según lo extraía de aquel ánimo incendiario matutino lo arrojó a la taza de café, donde gorgoteó un momento antes de ahogar su insidioso zumbido.









No hay comentarios:

Publicar un comentario